Ayer, las cosas que nunca debieron decirse, las que menos debieron pensarse, y por ningún motivo sentirse, ayer, las cosas que nunca quise escuchar, por miedo, por pena, o por lo que sea, fueron dichas.
Desde ayer, las peores palabras del mundo, están en mi cabeza dando vuelta; desde ayer, hasta quizás cuanto tiempo más, esas mismas cosas, van a seguir más que presentes dentro de todos, para mal, todo lo que fue dicho, fue para mal.
Y es que a veces, no es necesario que por su condición, tengan la razón; A veces el pedir disculpas, no los hará peores personas y tampoco los desautorizará de lo dicho antes, al contrario, con una sola puta palabra, pudimos habernos ahorrado esta mierda de situación. Y no, no es una alianza, es una manera poco objetiva, al igual que la de ustedes, de ver y sentir las cosas, y no por eso está mal... o sí?
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