sábado, 26 de diciembre de 2009

Deuenekaaene;


Hace catorce años, que partimos en busca de ti, leeeeejos, donde nadie podría encontrarte, ahí te encontramos, entre 6 que parecían ser iguales a ti, pero no, tu eras el más gordito, el que nos miraba con una carita de querer incluirte a la locura que vivíamos todos los días, tú quisiste irte ese día con nosotros, y nosotros queríamos lo mismo. En el viaje nunca dejaste de bostezar, y sacabas tu cabeza por la ventana, con esa misma cara que seguiste teniendo 14 años después.

Te incluiste perfecto, y fuiste criado por una cosita que nisiquiera tenía tu misma sangre, y así crecieron los dos. Nunca fueron el próposito con que la gente los tiene, para nosotros, eramos todos iguales y punto.


Cuántas veces no chocaste con el portón, solo por que querías salir a la calle a espantar a todo el que rodeara nuestra casa.
Cuántas mordidas no tuvo esa mesa de madera, por que la rodeábamos jugando.
Cuántas veces no chocaste a los autos, y salías caminando de lado, un poco atontado, pero con ese trote al cual yo amaba, y con esa cara inigualable y tan bonita.
A cuántas personas no les ladraste sólo por que se acercaban a nosotros.
Cuántas veces no te perdiste en esos paseos, y cuando volvíamos, tu estabas sentado en la sombra del árbol esperándonos.
A cuántos niños, no les quitaste el temor de estar con los tuyos, y dejabas que te hicieran cariño.
Cuántas veces no te dije: Dunkan, foto!; y ponías esa pose que tanto nos gustaba, dejándonos tomar miles de fotos para jactarnos de que tú eras taaaaan mino.
Cuántas veces no saltaste encima de nosotros cuando llegábamos.
Cuántas veces no nos dabas la manito, por que querías hacerte notar, y que te hicieramos cariño.
A cuántos compañeros aceptaste, cuidaste y soportaste, sólo por que estabamos locos.
Cuántas navidades y cumpleaños no participaste, en dónde te poníamos gorros, y te regalabamos huesos de juguete, que desaparecían en tu guatita a los 5 minutos.
Cuántas veces no te sentaste al lado de ella mientras regaba en la noche, solamente para cuidarla.
Cuántas veces no fuiste distinto, y en vez de ponerte celoso por el Bastián, lo aceptaste como a todos, y fuiste su guardián cuando era pequeño.
Cuántas veces no te pusiste enfrente del coche, para que nadie se atreviera a tocarlo.
Cuántas veces no pusiste esa cara de vergüenza, sólo por que te mandabas cagás.
Cuántas veces no me acompañaste a dónde yo te dijiera, y me esperabas sentado, hasta que yo terminara.
De cuántos accidentes no te salvaste, y seguiste estando para nosotros.
Cuántas veces no soportaste que yo te enseñara trucos, mientras tu poníai cara de aburrido, pero seguías haciéndolo apesar de eso.
Cuántas veces no tuviste esa conexión con nosotros.
Cuántas veces no te langüetiaste el hocico, para hacernos notar de que habías comido.
Cuántas veces no te ponías la manito en la cara, cuando jugábamos y a ti te daba vergüenza.
Cuántas veces no me sorprendí, por que sinceramente, eras UNICO.
Cuántas veces no llegué del colegio, chata de todo, y tú, estabas ahí, moviendo tu poca y nada colita, esperando para que te hiciera cariño.
Cuantas veces no me bajé de la micro, y estabas afuera en el árbol, y corrías con todas tus ganas para encontrarte conmigo.
Cuántas veces no jugamos, y nos traías tu hueso devuelta, por que no parabas nunca.
Cuántas veces me moviste la mano, para que notara que ahí estabas.
Cuántas veces esa zorra imbécil, no te pegó, por que le molestaba tu presencia, cuantás veces la zorra asquerosa, no sufrió todo el rosario que le decíamos por siquiera tocarte.
Cuántas veces no entraste cuando comíamos, y buscabas en cada uno ayuda por si el otro te echaba.
Cuántas veces no te pusiste en esa pará agresiva con el perro que quizo morder al Bastián.
Cuántas veces no te comparé con otro perro, y seguías siendo el mejor, y el más bonito en todos los aspectos.
Cuántas veces no me miraste con esa carita que tenías y con la cuál expresabas todo.
Cuántas veces no compartimos taaaantos momentos, simples, pero los mejores.
Cuántos años no estuviste con nosotros, y ahora dejaste de hacerlo.


Hace 14 años que te vemos todos los días, hace 14 años fuiste más que una mascota, hace 14 años que llenaste nuestro patio con tu presencia, hace 14 años que hiciste que te tuvieramos como un pilar fundamental, hace 14 años que yo lloro por cosas vanales, hace 13 horas que dejaste el peor vacío tanto físicamente como espiritualmente, desde hace 13 horas siento que lloro por primera vez, por algo que sí vale la pena, hace 13 horas tú dejaste de existir dejándonos la pena más grande, hace 13 horas que tú, estás allá arriba, mirándonos con esa carita la cual yo amo y descansado por fin, de la vida hermosa que nos hiciste vivir.


Gracias por hasta el último momento sorprendernos con tú valentía, y hacernos notar de alguna manera, lo importantes que fuimos y mirarnos con esa carita, hasta tú último respiro.

1 comentario:

  1. me salieron lagrimitas ):
    puta valerri, no tenía idea D:!
    que penca que penca u.u!
    fuerza nomás :/

    ResponderEliminar